verano

Verano, tiempo de descanso

El verano es una gran oportunidad para pasar tiempo en familia recuperando esas horas que durante el año “robamos” a los más pequeños. Compartimos juego, actividades y descanso y, aunque siempre tenemos que seguir una rutina, los horarios se relajan. Nosotros creemos que hay dos cosas fundamentales en las vacaciones: el descanso y las experiencias.

El tiempo para dormir, es tiempo para recuperarse y crecer. El sueño es imprescindible para el desarrollo de los más pequeños y, aunque en verano los horarios suelen seguir la luz solar, la siesta y el descanso nocturno son obligatorios. Desde el Instituto de medicina del Sueño explican que “existe un período crítico del desarrollo en el inicio de la infancia donde dormir poco es particularmente dañino para algunos aspectos de su evolución, incluso a pesar de que el tiempo de sueño se normalice más tarde. Un niño que a los 5 años no ha superado sus dificultades para dormir tiene muchas más probabilidades de padecer trastornos del sueño el resto de su vida”. Así que ya sabéis, buenas siestas este verano.

Cuando hablamos de experiencias nos referimos a que es necesario que los niños vivan y experimenten sensaciones, colores, texturas… se relacionen y disfruten de vivencias en nuestra compañía. Esto influye en la estructura del cerebro y en el desarrollo infantil y además les proporcionaremos seguridad y recuerdos felices con los que también construyen su personalidad. Durante el año, la generación de estas experiencias es uno de los objetivos de Cheriz y por eso desarrollamos actividades en las que los niños pueden experimentar y relacionarse.

Los entornos naturales son una fuente inagotable de estímulos y podemos acompañar a nuestros hijos en la observación, el juego y el contacto con elementos nuevos (agua, arena, animales…). Además, podemos hacer planes en casa o participar en actividades y actuaciones que se celebran en la calle, muchas gratuitas como las de las bibliotecas de Zaragoza, el Parque Delicias o en algunos centros comerciales de la ciudad.

Desde aquí os invitamos a que compartáis en nuestro Facebook vuestras actividades de verano : )

Los Juegos Olímpicos Cheriz 2016

Este verano se celebran los Juegos de la XXXI Olimpiada en Rio de Janeiro. Entre los días 5 y 21 de agosto, más de 10.000 atletas competirán en 28 disciplinas deportivas bajo el lema olímpico “Citius, altius, fortius”, que significa “más rápido, más alto, más fuerte”.

En Cheriz hemos aprovechado este acontecimiento tan ilusionante para programar las actividades de nuestro campamento de verano. El juego siempre ocupa gran parte del tiempo entre los más pequeños y, como el deporte, aporta diversión y bienestar, compañerismo, trabajo en equipo, y también mucho esfuerzo y aprendizaje. Por eso, hemos adaptado los deportes olímpicos a nuestro espacio y a las edades de los niños y niñas que pasan estos días en Cheriz.

Ángela, la monitora de estas actividades nos explica cómo es el día a día en el campamento: “ A primera hora, hasta las once, jugamos en el patio y adaptamos los deportes a nuestro entorno jugando, por ejemplo, al voleibol con globos”. Después del almuerzo y el descanso suele llegar el momento de las manualidades, “normalmente los propios niños fabrican los juguetes o los instrumentos para practicar deporte”. Además han creado su propia mascota olímpica, antorchas, medallas, galletas olímpicas…todo un universo para ambientar este verano.

 

Manualidades campañmento de verano en Cheriz

 

 

Siempre queremos transmitir a los niños los valores del deporte y una competitividad positiva. Como decía el fundador del Comité Olímpico Internacional, Pierre de Coubertin, “lo más importante en los Juegos Olímpicos no es ganar sino participar, al igual que la cosa más importante en la vida no es el triunfo sino la lucha, lo esencial es haber luchado bien”.

Os dejamos en este enlace las imágenes de estas olimpiadas en Cheriz, esperamos que os gusten!!

 

La directora de Cheriz, Pilar

“Nuestra meta es que los niños sean felices y aprendan a aprender”

Pilar es la fundadora de Cheriz y su directora desde hace más de 20 años. Con el entusiasmo intacto, trabaja cada día para que los niños y niñas tengan un crecimiento sano; para ella es importante su felicidad, las relaciones que establecen y la capacidad de aprender. Desde aquí nos cuenta cómo han terminado el curso y sus planes para el próximo año.

Termina el curso y algunos alumnos, los mayores, ya van a ir al colegio ¿puedes hacernos un balance del año?

Puedo decir que el curso ha sido satisfactorio y que hemos cumplido los objetivos que nos habíamos marcado. Uno de ellos es que los niños se adapten a un ambiente diferente al de casa, que se sepan desenvolver, que sepan pedir, decir cómo se sienten…y creo que esto lo hemos conseguido. Además se ha creado, sobre todo con los más mayores, un grupo de niños que cuentan unos con otros, que han hecho amigos…y este es otro aspecto fundamental, que esas primeras relaciones buenas sanas y sólidas. Creo que esto se ha logrado también con los adultos que estamos en el centro, y el feedback que hemos recibido de los padres ha sido precisamente este. Ha sido un placer tenerlos aquí.

En Cheriz los niños pasan gran parte del día ¿cuál es la relación con las familias para cumplir esos objetivos?

Lo que pretendemos es que la educación sea compartida; muchas veces aquí empezamos un camino que las familias siguen en casa, y al revés; desde lo que se refiere a comida, los chupetes, pañales….nos coordinamos con los padres para que los niños sigan adelante. Además en el día a día la información les llega de muchas formas: en la entrada y la salida o con el parte en el que apuntamos todo lo que ha sucedido en el día y que es relevante (si no han dormido bien, por ejemplo). La relación es continua y el camino tiene que ser conjunto. Y luego, los padres participan de la forma que quieren si tienen propuestas, este año han venido a hacer cuenta cuentos, talleres de cocina…y al año que viene queremos programar de forma más regular actividades para las familias, como los talleres de inteligencia emocional.

 ¿Y cómo es el equipo que lleva a cabo esto?

En Chériz trabajamos cuatro personas de forma permanente, tres profesoras y una secretaria, y dos profesoras más en momentos puntuales, en función del número de niños que hay en el cole.

 ¿Cómo trabajáis? ¿Hay espacios comunes para todos los niños?

Hay que tener en cuenta que las edades son muy diferentes y hay actividades que no se pueden compartir. En ese sentido, tratamos de que los niños mayores se den cuenta de que hay bebés, por ejemplo. Pero no compartimentamos todo, sí que hay actividades comunes como las fiestas, o como sucedió el otro día cuando vino una profesora de lírica que cantaba de maravilla, ahí no estaban sólo los niños que hacen música sino todos los que quisieron verla; cada uno vive la experiencia de una forma y obtienen sus vivencias.

Ya estáis preparando el próximo curso, ¿estáis pensando en algo nuevo?

Sí, estamos formándonos más en inteligencia emocional y nos gustaría incorporarlo dentro del aula, unos rincones para trabajar las emociones. Además siempre preparamos algún proyecto que desarrollamos a lo largo del año, como el proyecto de Dalí, los cuentos, la familia…

 Como directora ¿qué valoración haces del trabajo de Cheriz?

Es un trabajo duro y súper gratificante al mismo tiempo. Aquí cada día es diferente y las profesoras tenemos que estar al cien por cien. Entre nosotras, desde hace años seguimos el mismo camino esto se refleja en nuestra forma de trabajar; estamos compenetradas y nos divertimos. Siempre pensamos en actividades para divertirnos con los niños

 ¿Qué crees que es lo más importante que les estáis aportando?

Herramientas para seguir creciendo, estrategias para que aprendan, para que sean auténticamente ellos y que sepan utilizar sus herramientas en todas las ocasiones. A veces teneos que olvidarnos de “rojos, amarillos, cerca o lejos…y pensar que lo que tienen que hacer es crecer, sentar unas bases que les sirvan para aprender. Es nuestra intención y creo que vamos haciéndolo, yo espero aprender toda la vida a trasladarlo a las aulas. Nuestra meta sobre todo es que, sobre todo, sean personas felices y que aprendan a aprender y a seguir creciendo siempre.